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miércoles, 29 de julio de 2015

SABBATH (LA SERIE DE TV) PRIMERA PARTE

En 1989 TVE se asociaba con cadenas de televisión de Italia, Francia, Portugal y Alemania y ponía en marcha una producción, compuesta de seis telefilmes de alrededor de noventa minutos de duración cada uno, que tenían como elemento común el estar centrados en la brujería. El proyecto, como suele ocurrir, tomó diversas variantes, dando lugar a seis productos muy diferenciados entre sí en cuanto a intenciones y resultado final. TVE encargó sus dos aportaciones, "La luna negra" y "La leyenda del cura de Borgota" a dos directores, Imanol Uribe y Pedro Olea, respectivamente, que seguramente no eran los más indicados para afrontar un filme de género fantástico. Quizá ambos pudieran apreciarlo como espectadores, pero como cineastas se quedaron muy cortos, proporcionando dos películas bastante alicaídas y bien poco estimulantes, aunque Uribe sí logra, en ocasiones, trascender un poco el material de base, obteniendo algunas escenas meritorias, lastradas por unas interpretaciones nefastas y un tono en exceso solemne que no ayuda en absoluto a que el resultado final sea satisfactorio. Curiosamente se da la circunstancia de que ambas producciones lograron ser distribuidas en cines a nivel nacional, con el fin de obtener mayores beneficios antes de su posterior paso por la pequeña pantalla.
De "La luna negra" (1989) ya he hecho un comentario bastante resumido de lo que es y lo que hay, pero podemos añadir que es una película que posee un guión con algunas ideas argumentales muy potentes, que Uribe no sabe o no puede aprovechar de la manera debida. El filme narra la maldición que cae sobre una familia bien saneada a nivel económico, como resultado de la cual nacerá una niña que oculta una mente perversa y maléfica, provocada por la intercesión de un íncubo, esto es, un demonio femenino, encarnado con escasa convicción por la malograda Amparo Muñoz. El patriarca de la familia (Fernando Guillén) y su hija (una inenarrable Lidia Bosch) descubrirán demasiado tarde las consecuencias de lo ocurrido años atrás...El reparto se completa con Fernando Sancho, Emma Suárez y un principiante Jose Coronado.
Si Uribe se quedó corto en su labor, el italiano Lamberto Bava acometió un desastre de proporciones casi bíblicas. A alguien se le ocurrió que podía hacer una nueva versión de la obra maestra de su padre Mario Bava, "La máscara del Demonio" (1960), y ni corto ni perezoso se dispuso a cometer semejante atropello sin encomendarse a Dios o al Diablo, en un filme que se revela bien pronto inútil, tanto a nivel estético, bien hortera, como técnico, del todo desastroso. Lamberto Bava no da pie con bola en ninguno de sus fotogramas.
El nivel cualitativo crece de manera exponencial gracias a "Anna Göldin, la última bruja", que se basa en la historia real de Anna Göldin, la última mujer ejecutada en Suiza por su condición de supuesta bruja, a finales del siglo XVIII. Mediante una puesta en escena muy sencilla pero a la par muy lograda, la película nos narra la tragedia de Anna Göldin, una mujer de pasado trágico, que se vio metida en una historia de maltratos que su señor reconvirtió en un tema de actividades brujeriles, acusándola falsamente de hacer pactos con el Diablo y meter a su pequeña hija en el tinglado, cuando la realidad era que él mismo se encargaba de torturar a su propia hija, como consecuencia de una conducta sádica que algunos conocían pero callaban de manera cobarde. No fue hasta finales del pasado siglo que Anna fue exonerada de todos los cargos, en uno de las episodios más trágicos y vergonzosos de la Historia europea
De esta serie me quedan por comentar los otros tres telefilmes, que dejo para más adelante, cuando haya completado su visionado.    

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