sábado, 9 de noviembre de 2013

JASON X

Cuando una saga de las características de la que nos ocupa llega a su décima entrega, digamos que quedan ya pocos, muy pocos, lugares o elementos que no se hayan explotado hasta la extenuación. En el caso de "Viernes 13" la cosa llega a niveles casi de haber secado la fuente, de haber exprimido todo el jugo aprovechable sin dejar caer una gota, por pequeña que fuese, al suelo.
Los ejecutivos de la New Line, que debían tener por aquellos días algún tipo de diarrea mental de órdago, tuvieron la feliz idea de mantener en funcionamiento la franquicia ambientando la DÉCIMA entrega en el espacio. El estudio estaba muy lejos de aprender de los errores del pasado; con "Critters 4" (1992) hicieron dos cosas realmente difíciles de hacer a la vez: meter la pata hasta el fondo del cubo, pero hasta el foooooondo, y caer en el mayor de los ridículos posibles. Los resultados fueron tan nefastos, pero tan nefastos, que se cargaron la franquicia pero de golpe. Con "Jason X" casi hicieron lo mismo, aunque poco más tarde se superaron con creces con "Freddy contra Jason", una basurilla simpática, salvable por su terceto de féminas protagonista, pero basurilla al fin y al cabo. Tras estos dos ñordos, el estudio perdió los derechos sobre "Viernes 13", que hoy por hoy han vuelto a las Paramount, que ya en 2009 resucitó la franquicia con un remake tipo Coca Cola Zero de la cinta original de 1980. Esto es: menos marihuana, más silicona entre pecho y, bueno, ya está.
El argumento de "Jason X"...Digamos que es el mismo de las otras nueve entregas, pero en el espacio exterior, en un lejano futuro, en el 2455 (casi ná) un grupo de jóvenes estudiantes, que realizan un viaje de exploración a una Tierra devastada hace ya tiempo por la guerra y la Peste, rescatan los cadáveres congelados de una joven experta en seguridad y, naturalmente, Jason. Los jóvenes, que pese a ser estudiantes de ciencias van igual de salidos que los colegas de las otras nueve entregas de la saga, y son igual de cretinos, cometerán el error de descongelar a Jason, que ni corto ni perezoso se pondrá al día, tanto es así que hasta, cuando le dan por muerto, es reseteado en un nuevo Jason en plan Terminator. Básicamente es esto todo lo que hay sobre la mesa. El guionista del artefacto, Todd Farmer, se cubrió de gloria bendita, cobró su cheque y hoy en día debe vivir, solo, en algún lugar helado del Canadá profundo. O puede que le dieran una buena paliza. Cualquiera de las dos opciones es buena.
El responsable de poner en imágenes el libreto fue Jim Isaac, un reputado técnico en efectos especiales que ha venido trabajando para directores como George Lucas, en "El retorno del Jedi" (1983) o para David Cronenberg, en títulos como "la mosca" (1986) o "Existenz" (1999) y que, por amistad, se avino a colaborar como actor, mediante un papelito de jefe cabroncete al principio de la cinta. "Jason X" supone el segundo trabajo tras la cámara de Isaac, pues ya en 1989 realizó "House III", una insignificancia, una serie Z de tres al cuarto, que si destaca por algo es por el mal rollo que daba el tristemente fallecido Brion James como matarife de turno.
¿Los actores? Todos unos desconocidos, exceptuando a Kane Hodder, de nuevo encarnando a Jason...El resto hoy por hoy siguen en el mayor de los anonimatos.
No me extraña.
Una imagen del rodaje de "Jason X"; en ella vemos a James Isaac dando indicaciones a Kane Hodder, maquillado como elk temible carnicero de Crystal Lake, aunque aquí trasplantado al espacio exterior... La carrera como director de Isaac quedó fulminada tras esta película. Y no es de extrañar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario