martes, 21 de enero de 2014

WITCHBOARD

Jim y Linda celebran una fiesta con el fin de que sus amigos conozcan la bonita casa que acaban de comprar, una preciosa mansión victoriana, situada en el bello pueblecito de Fairfield. Brandon, que siempre sintió cierto ronroneo por Linda, y al que le gusta el esoterismo, se trae una tabla de ouija, con el fin de demostrar sus conocimientos sobre el tema, propone una sesión a los asistentes que, aparentemente, termina sin mayores resultados que alguna muestra de sonoro escepticismo por parte de Jim, pero no así por  parte de Linda, que en el transcurso de la sesión contacta con un niño llamado David. La muchacha empieza a obsesionarse con la tabla, distanciándose paulatinamente de su prometido, quien sospecha que el tal David, lejos de ser una entidad bondadosa en realidad oculta intereses ocultos. Tras la intervención de una médium algo pasada de rosca, se hace evidente que el tal David es un espíritu maligno, que posee a Linda, iniciándose de este modo una serie de crímenes…
“Witchboard, juego diabólico” (1985) es un pequeño clásico de la serie de los ochenta, realizado por un realizador, Kevin S. Tenney, que dos años más tarde realizaría uno de sus títulos más populares, “Night of the demons” (1987), otro título que marcó a más de un asiduo de los videclubes. Tenney, que de hecho debutó en tareas directivas con esta película, se ha mantenido como un realizador vinculado de forma clara en la producción B, que nunca ha logrado superar los niveles de impacto logrados con estas dos cintas, por mucho que lo intentara mediante una secuela, tardía, de la presente, filmada en 1993, o produjera un remedo de “Night of the demons” (2009). El resto de su filmografía lo componen cosas como “La venganza de Pinocho” (1996), una versión barata y bien poco recomendable de “Muñeco diabólico” (1987/Tom Holland) y la secuela a vídeo, realmente espantosa, de la muy simpática “Han llegado” de David Twohy, “Han llegado 2”, directa a vídeo y DVD.
El filme posee ese encanto, ya perdido, del cine barato de los ochenta, en el cual los efectos generados por ordenador no eran aún un recurso cansinamente utilizado y el gore, aunque en este caso no es una película que abuse de ello, se utiliza en su muy justa medida. Tenney se luce en varias de las escenas de asesinatos, caso de la secuencia del hacha, o de los sustos sorpresivos, manteniendo el ritmo en todo momento.

En el reparto tenemos a una serie de actores que, por aquellos años, mediados de los ochenta, estaban muy vinculados a la pequeña pantalla…Circunstancia que se mantiene hoy en día, aunque en papeles más episódicos que antaño, cuando parecía que iban a romper. El caso más sangrante es el de la guapa Tawny Kitaen, actriz que se dejó ver (en especial sus encantos) en diversas producciones como “Gwendoline” (1984/Just Jaeckin), “Despedida de soltero” (1984/Neal Israel) o el  tremebundo melodrama  “Corazón de cristal” (1986/Gil Bettman), que narraba la trágica historia de amor entre un joven encerrado en una habitación aislada por culpa de una enfermedad degenerativa (Lee Curreri, famoso por su papel en la serie “Fama” de los ochenta) y una chica pizpireta y llena de vida. Como dato curioso indicar que fue la protagonista de la primera película gibraltareña, la horrible “Marine: entrenado para matar” (1986/Craig T. Rumar) junto a otra promesa estrellada,  Michael Paré y todo ello encuadrado en una España de pandereta, jamón y guardias civiles en plan bombero torero. Después de eso, mucha tele, intervenciones en diversos videoclips musicales del grupo “whitesnake”, no en vano el líder de la banda, David Coverdale, fue su marido durante algunos años.

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